Morelia, Michoacán.- La discusión de las alianzas con el panismo, trajo una ruptura de grupos de Nueva Izquierda (NI) con la lideresa perredista Fabiola Alanís Sámano, al término del pleno del Consejo Estatal, mientras que el diputado federal Uriel López Paredes pidió a la dirigente dejar “lo que parece un pleito personal con Luisa María Calderón Hinojosa”.
Ausente la anunciada figura del gobernador Leonel Godoy Rangel, pero con la presencia del diputado federal Julio César Godoy Toscano, varios de los oradores también cuestionaron que el Informe Financiero del tercer bimestre presentado por la secretaria de Finanzas, Sandra Vivanco, no podía ser aprobado por el octavo pleno ordinario ampliado debido a que era un documento desconocido por los presentes e incluso varios líderes de comités municipales se quejaron de la falta de apoyo económico, cuando algunos ni siquiera cuentan con internet, servicio indispensable para poder realizar las labores de afiliación y reafiliación.
Fabiola Alanís abrió el Consejo. En su intervención, acusó al panismo de pretender “crear (en Michoacán) un ambiente de represión y desestabilización que le abra pretextos para golpear al actual gobierno del estado surgido de las urnas. Es insultante la manera en la que utiliza la fuerza del Ejecutivo federal para intentar socavar el proyecto perredista”.
En seguida atacó: “Evidenciando su vocación antidemocrática y su falta de decencia política, Luisa María Calderón se ha convertido en el brazo ejecutor de la estrategia de Los Pinos. (…) con absoluta impunidad recorre el estado entregando recursos del gobierno federal. Los delegados federales se han puesto al servicio de la estratega electoral del PAN. Es la estratega del michoacanazo”.
Fustigó después que las alianzas con Acción Nacional (PAN) o con el priísmo son una “claudicación vergonzosa de nuestros principios” y aseguró que el Partido de la Revolución Democrática (PRD) en Michoacán “de ninguna manera apoya esas alianzas con el poder ilegítimo”. Aclaró que respeta las decisiones de los perredistas en otras entidades, “pero de ninguna manera las compartimos”.
Mario Enzástiga, contrario a las alianzas, advirtió en la ronda de oradores que el apoyo de Andrés Manuel López Obrador a otro candidato ajeno al PRD en el Estado de México podría hacer que el perredismo “toque fondo”, ya que la situación del partido en lo nacional “es desastrosa” e hizo votos porque no signifiquen los “santos óleos”.
Francisco Zamudio propuso llamar al Consejo Nacional a no alentar las alianzas con el PAN en otras entidades y a renovar la dirigencia nacional, en manos de Nueva Izquierda (los chuchos), llevando a “Lázaro Cárdenas Batel” a la presidencia del partido.
Uriel López Paredes, líder de corriente igual que los dos oradores previos, pidió a Fabiola Alanís que “deje de hacer referencia de una vez y para siempre de Luisa María Calderón Hinojosa… Parece que es un pleito personal y a quien menos conviene esto es a nosotros”. Le sugirió que mejor se refiera a la panista como la “hermana incómoda del Presidente”.
Antonio Soto, líder de NI en el estado, advirtió en seguida que la situación en el Estado de México, entre quienes apoyan ir con el PAN y los seguidores de López Obrador, “está tensándose mucho” y defendió las alianzas al señalar que los panistas quizás eran corruptos pero los priístas eran peor, “asesinos. Por eso no quiero que regrese el PRI con (Enrique) Peña Nieto”. Pero le llovieron las interpelaciones y acusaciones generalizadas a él y a su corriente, ante lo cual tuvo que guardar silencio en varios momentos.
Más tarde, posterior al Consejo, Antonio Soto acusaría a Fabiola Alanís de haber llevado gente al Consejo ampliado para pronunciarse contra las alianzas y, junto con otro grupo de NI, liderado por el regidor Juan Carlos Barragán, declararon rotas las relaciones con la dirigencia estatal, a quien dejaron de considerar interlocutora válida en el perredismo michoacano, y exigieron su salida en diciembre próximo.
Acusaron a Alanís Sámano de promover la intolerancia y de dejar de ser factor de unidad al provocar la “intolerancia, la imparcialidad y la exclusión”. Juan Carlos Barragán agregó que la presidenta se ha caracterizado por ir permanentemente contra la dirigencia nacional y acusó que “tampoco existe claridad en las cuentas del partido”, en alusión al cuestionado informe financiero.
Aunque se concedió la palabra al senador Silvano Aureoles, después de caldeados los ánimos con la intervención de Antonio Soto, el legislador desdeñó con un ademán la invitación y dejó su propuesta por escrito a la mesa directiva, en el sentido de condenar al gobierno federal por atentar contra el estado de derecho en Michoacán con el “michoacanazo”, postura a la que se sumó, desde la tribuna, el diputado local Enrique Bautista Villegas.
Casi la mitad de los asistentes se habían retirado y finalmente se dio por terminada la sesión con el himno nacional, pero la discusión por las alianzas PRD-PAN ya había provocado la discordia.
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Regidor perredista de Morelia entre la pobreza política y las alianzas chuecas con la derecha
Morelia, Michoacán.- La discusión de las alianzas con el panismo, trajo una ruptura de grupos de Nueva Izquierda (NI) con la lideresa perredista Fabiola Alanís Sámano, al término del pleno del Consejo Estatal, mientras que el diputado federal Uriel López Paredes pidió a la dirigente dejar “lo que parece un pleito personal con Luisa María Calderón Hinojosa”.
Ausente la anunciada figura del gobernador Leonel Godoy Rangel, pero con la presencia del diputado federal Julio César Godoy Toscano, varios de los oradores también cuestionaron que el Informe Financiero del tercer bimestre presentado por la secretaria de Finanzas, Sandra Vivanco, no podía ser aprobado por el octavo pleno ordinario ampliado debido a que era un documento desconocido por los presentes e incluso varios líderes de comités municipales se quejaron de la falta de apoyo económico, cuando algunos ni siquiera cuentan con internet, servicio indispensable para poder realizar las labores de afiliación y reafiliación.
Fabiola Alanís abrió el Consejo. En su intervención, acusó al panismo de pretender “crear (en Michoacán) un ambiente de represión y desestabilización que le abra pretextos para golpear al actual gobierno del estado surgido de las urnas. Es insultante la manera en la que utiliza la fuerza del Ejecutivo federal para intentar socavar el proyecto perredista”.
En seguida atacó: “Evidenciando su vocación antidemocrática y su falta de decencia política, Luisa María Calderón se ha convertido en el brazo ejecutor de la estrategia de Los Pinos. (…) con absoluta impunidad recorre el estado entregando recursos del gobierno federal. Los delegados federales se han puesto al servicio de la estratega electoral del PAN. Es la estratega del michoacanazo”.
Fustigó después que las alianzas con Acción Nacional (PAN) o con el priísmo son una “claudicación vergonzosa de nuestros principios” y aseguró que el Partido de la Revolución Democrática (PRD) en Michoacán “de ninguna manera apoya esas alianzas con el poder ilegítimo”. Aclaró que respeta las decisiones de los perredistas en otras entidades, “pero de ninguna manera las compartimos”.
Mario Enzástiga, contrario a las alianzas, advirtió en la ronda de oradores que el apoyo de Andrés Manuel López Obrador a otro candidato ajeno al PRD en el Estado de México podría hacer que el perredismo “toque fondo”, ya que la situación del partido en lo nacional “es desastrosa” e hizo votos porque no signifiquen los “santos óleos”.
Francisco Zamudio propuso llamar al Consejo Nacional a no alentar las alianzas con el PAN en otras entidades y a renovar la dirigencia nacional, en manos de Nueva Izquierda (los chuchos), llevando a “Lázaro Cárdenas Batel” a la presidencia del partido.
Uriel López Paredes, líder de corriente igual que los dos oradores previos, pidió a Fabiola Alanís que “deje de hacer referencia de una vez y para siempre de Luisa María Calderón Hinojosa… Parece que es un pleito personal y a quien menos conviene esto es a nosotros”. Le sugirió que mejor se refiera a la panista como la “hermana incómoda del Presidente”.
Antonio Soto, líder de NI en el estado, advirtió en seguida que la situación en el Estado de México, entre quienes apoyan ir con el PAN y los seguidores de López Obrador, “está tensándose mucho” y defendió las alianzas al señalar que los panistas quizás eran corruptos pero los priístas eran peor, “asesinos. Por eso no quiero que regrese el PRI con (Enrique) Peña Nieto”. Pero le llovieron las interpelaciones y acusaciones generalizadas a él y a su corriente, ante lo cual tuvo que guardar silencio en varios momentos.
Más tarde, posterior al Consejo, Antonio Soto acusaría a Fabiola Alanís de haber llevado gente al Consejo ampliado para pronunciarse contra las alianzas y, junto con otro grupo de NI, liderado por el regidor Juan Carlos Barragán, declararon rotas las relaciones con la dirigencia estatal, a quien dejaron de considerar interlocutora válida en el perredismo michoacano, y exigieron su salida en diciembre próximo.
Acusaron a Alanís Sámano de promover la intolerancia y de dejar de ser factor de unidad al provocar la “intolerancia, la imparcialidad y la exclusión”. Juan Carlos Barragán agregó que la presidenta se ha caracterizado por ir permanentemente contra la dirigencia nacional y acusó que “tampoco existe claridad en las cuentas del partido”, en alusión al cuestionado informe financiero.
Aunque se concedió la palabra al senador Silvano Aureoles, después de caldeados los ánimos con la intervención de Antonio Soto, el legislador desdeñó con un ademán la invitación y dejó su propuesta por escrito a la mesa directiva, en el sentido de condenar al gobierno federal por atentar contra el estado de derecho en Michoacán con el “michoacanazo”, postura a la que se sumó, desde la tribuna, el diputado local Enrique Bautista Villegas.
Casi la mitad de los asistentes se habían retirado y finalmente se dio por terminada la sesión con el himno nacional, pero la discusión por las alianzas PRD-PAN ya había provocado la discordia.
Ausente la anunciada figura del gobernador Leonel Godoy Rangel, pero con la presencia del diputado federal Julio César Godoy Toscano, varios de los oradores también cuestionaron que el Informe Financiero del tercer bimestre presentado por la secretaria de Finanzas, Sandra Vivanco, no podía ser aprobado por el octavo pleno ordinario ampliado debido a que era un documento desconocido por los presentes e incluso varios líderes de comités municipales se quejaron de la falta de apoyo económico, cuando algunos ni siquiera cuentan con internet, servicio indispensable para poder realizar las labores de afiliación y reafiliación.
Fabiola Alanís abrió el Consejo. En su intervención, acusó al panismo de pretender “crear (en Michoacán) un ambiente de represión y desestabilización que le abra pretextos para golpear al actual gobierno del estado surgido de las urnas. Es insultante la manera en la que utiliza la fuerza del Ejecutivo federal para intentar socavar el proyecto perredista”.
En seguida atacó: “Evidenciando su vocación antidemocrática y su falta de decencia política, Luisa María Calderón se ha convertido en el brazo ejecutor de la estrategia de Los Pinos. (…) con absoluta impunidad recorre el estado entregando recursos del gobierno federal. Los delegados federales se han puesto al servicio de la estratega electoral del PAN. Es la estratega del michoacanazo”.
Fustigó después que las alianzas con Acción Nacional (PAN) o con el priísmo son una “claudicación vergonzosa de nuestros principios” y aseguró que el Partido de la Revolución Democrática (PRD) en Michoacán “de ninguna manera apoya esas alianzas con el poder ilegítimo”. Aclaró que respeta las decisiones de los perredistas en otras entidades, “pero de ninguna manera las compartimos”.
Mario Enzástiga, contrario a las alianzas, advirtió en la ronda de oradores que el apoyo de Andrés Manuel López Obrador a otro candidato ajeno al PRD en el Estado de México podría hacer que el perredismo “toque fondo”, ya que la situación del partido en lo nacional “es desastrosa” e hizo votos porque no signifiquen los “santos óleos”.
Francisco Zamudio propuso llamar al Consejo Nacional a no alentar las alianzas con el PAN en otras entidades y a renovar la dirigencia nacional, en manos de Nueva Izquierda (los chuchos), llevando a “Lázaro Cárdenas Batel” a la presidencia del partido.
Uriel López Paredes, líder de corriente igual que los dos oradores previos, pidió a Fabiola Alanís que “deje de hacer referencia de una vez y para siempre de Luisa María Calderón Hinojosa… Parece que es un pleito personal y a quien menos conviene esto es a nosotros”. Le sugirió que mejor se refiera a la panista como la “hermana incómoda del Presidente”.
Antonio Soto, líder de NI en el estado, advirtió en seguida que la situación en el Estado de México, entre quienes apoyan ir con el PAN y los seguidores de López Obrador, “está tensándose mucho” y defendió las alianzas al señalar que los panistas quizás eran corruptos pero los priístas eran peor, “asesinos. Por eso no quiero que regrese el PRI con (Enrique) Peña Nieto”. Pero le llovieron las interpelaciones y acusaciones generalizadas a él y a su corriente, ante lo cual tuvo que guardar silencio en varios momentos.
Más tarde, posterior al Consejo, Antonio Soto acusaría a Fabiola Alanís de haber llevado gente al Consejo ampliado para pronunciarse contra las alianzas y, junto con otro grupo de NI, liderado por el regidor Juan Carlos Barragán, declararon rotas las relaciones con la dirigencia estatal, a quien dejaron de considerar interlocutora válida en el perredismo michoacano, y exigieron su salida en diciembre próximo.
Acusaron a Alanís Sámano de promover la intolerancia y de dejar de ser factor de unidad al provocar la “intolerancia, la imparcialidad y la exclusión”. Juan Carlos Barragán agregó que la presidenta se ha caracterizado por ir permanentemente contra la dirigencia nacional y acusó que “tampoco existe claridad en las cuentas del partido”, en alusión al cuestionado informe financiero.
Aunque se concedió la palabra al senador Silvano Aureoles, después de caldeados los ánimos con la intervención de Antonio Soto, el legislador desdeñó con un ademán la invitación y dejó su propuesta por escrito a la mesa directiva, en el sentido de condenar al gobierno federal por atentar contra el estado de derecho en Michoacán con el “michoacanazo”, postura a la que se sumó, desde la tribuna, el diputado local Enrique Bautista Villegas.
Casi la mitad de los asistentes se habían retirado y finalmente se dio por terminada la sesión con el himno nacional, pero la discusión por las alianzas PRD-PAN ya había provocado la discordia.
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